martes, 27 de enero de 2015

EL VALOR DEL BIPARTIDISMO

                        Algo especial debe tener el bipartidismo (hegemonía manifiesta de dos partidos que, frente al resto, se alternan en el gobierno) cuando sus protagonistas (en España el PP y el PSOE) reivindican su valor, mientras que los demás partidos, que quedan fuera de él por decisión de los ciudadanos, lo critican rabiosamente pero sólo con el objetivo no de destruirlo sino de formar parte del mismo, pues ninguno reivindica un multipartidismo protagonista para atomizar las Cámaras Legislativas y generar un ambiente, si no ingobernable, de difícil gobernabilidad. Y es que, en democracia, la alternancia política tiene un valor en sí misma, como garantía de continuidad del sistema frente a la probable anarquía que se presume en un panorama de ingobernabilidad. Por eso el bipartidismo es malo, hasta que se forma parte de él. Por eso nadie se conforma con vocación minoritaria y todos los partidos reivindican que su objetivo es ganar las elecciones, cuestión distinta es que los ciudadanos, por mayoría, confíen en sus proyectos. Seguramente por ello, tanto el PP como el PSOE, con suficiente experiencia gubernamental, defienden el valor del bipartidismo, con mensajes más que elocuentes. Mientras Rajoy dice “somos la garantía de bienestar”, Sánchez manifiesta “aquí si hay alternativa, nosotros”, como previsión de que, en caso de que el partido gobernante fuese rechazado por la ciudadanía, no necesariamente ha de venir el caos. Y por ello, Podemos, mientras critica el bipartidismo PP-PSOE, se presenta como el que puede derrotar al PP, que no a ayudar a la alternancia que pretende el PSOE, con el único objetivo de sustituir el actual bipartidismo PP-PSOE por un nuevo bipartidismo PP-Podemos. Así acaba de suceder en Grecia con Syriza y Nueva Democracia, conseguido el hundimiento del PASOK, que pasará ahora al coro de los grupos minoritarios acusadores del bipartidismo griego como perversión democrática… con la única aspiración de auparse al mismo de nuevo. Y, desde luego, por ello Susana Díaz quiere probar que puede batir a Podemos, justificando su adelanto electoral en que el nuevo dirigente de IU, Garzón, pretende una convergencia con el partido de Pablo Iglesias en un supuesto pacto nacional IU-Podemos que desalojaría al PSOE del bipartidismo y ocuparía su lugar, bien como opción gobernante, bien como la nueva alternativa democrática. Así, mientras Susana convoca elecciones, ahora que tiene los sondeos favorables a cinco escaños de la mayoría absoluta, Sánchez (al margen de las especulaciones que quieran hacerse) se volcará en la campaña para ganarlas y, por qué no, para no perder su protagonismo de cara al futuro, reclamando desde ya unidad en el partido frente a PP y Podemos en plena lucha interna, que podría debilitarle; y lo hace con el lógico mensaje “pido responsabilidad a los dirigentes del PSOE”, mientras desde Podemos se frotan las manos.
            Quienes no se frotarán las manos son los cuatro funcionarios imputados por abusar de siete reclusas en el penal de Brieva. Entretanto Bárcenas se jacta de tener grabaciones, que no muestra, de Rajoy y Arenas, mientras que desde la cúpula del PP declaran que no tienen temor alguno a lo que haga o diga el ex tesorero. Y, por su parte, mientras los dirigentes de Podemos excusan la ausencia de Monedero en el Consejo de Coordinación, diciendo que “está dando clases”, resulta que, nada más terminar el acto, se le localiza en una parada de metro próxima a la sede del partido donde se celebraba, lo que, ante las acusaciones que se le vienen haciendo últimamente, ha levantado lógicas sospechas de que en realidad se esconde y no da la cara esperando que amaine el temporal.
            Y un trágico accidente aéreo siembra de luto a la OTAN. Un caza griego F-16 se estrella contra un hangar en la base de Los Llanos de Albacete durante unas maniobras, causando diez muertos y una veintena de heridos, algunos muy graves. En la tragedia, la mayor tragedia militar aérea en 30 años y el peor accidente de la Alianza Atlántica en zona sin guerra, han fallecido dos militares griegos y ocho franceses al estrellarse el F-16 sobre los aviones estacionados cuando intentaba despegar, incendiando a otros cinco cazas y generando un verdadero infierno. Ahora toca investigar las causas del accidente, dar las condolencias a los familiares y compañeros de los fallecidos, así como desear la pronta recuperación de los heridos.
            Mientras tanto en Grecia Syriza, desde su proyecto de izquierda radical, forma con la derecha nacionalista griega un frente antieuropeo, mientras la Troika advierte que tiene que pagar su deuda, como los demás estados, recordando que los compromisos adquiridos “están para cumplirlos”, mientras Tsipras cierra el citado acuerdo antinatura con la derecha nacionalista para formar un gobierno antiausteridad, lo que genera demasiadas incertidumbres ya que, como dice De Guindos, Grecia, al margen de su desorbitada deuda (unos 240.000 millones de euros, entre ellos 26.000 millones a España), necesitará además de aquí al verano otros 10.000 millones más, cuando además tiene los mercados cerrados. En tales condiciones, nadie entiende cómo consolidará Tsipras una política expansiva de incremento del gasto, aunque ya sólo hable de alargar los plazos de devolución de su deuda y no su impago, ni como compaginará desde su ideología de izquierda radical las políticas que propugna su aliada derecha nacionalista, partidaria de expulsar a los inmigrantes, con la que sólo comparte una especie de nacionalismo anti europeísta. Expectación por tanto ante la cuadratura del círculo que pretende el gobierno griego de Syriza.

                                                Jorge Cremades Sena